Blog

Saborea el agua, conozca formas deliciosas de hidratarse

 

 

¿Cuántas veces queremos hidratarnos adecuadamente y no lo logramos? Seguramente en muchas ocasiones. A menudo atiendo personas que indican no tomar suficiente agua ya que es insípida, lo que quiere decir que no tiene sabor.

Lo mismo provoca que nuestro porciento de agua corporal (aproximadamente un 60%) se vea afectado. Al tomar menor cantidad de agua somos más propensos a sentirnos faltos de energía, con hambre, dolor de cabeza, resequedad de la piel y hasta con falta de concentración. Por eso debemos buscar la manera de consumir nuestros alimentos y famosos gustitos utilizando el agua como uno de los ingredientes principales. Una de las opciones es preparar helado o mejor conocido como sorbete, un postre congelado que puede tener diversos sabores. En este caso recomiendo utilizar las frutas ya que además de brindarle un sabor refrescante a nuestro postre, nos aportan mayor cantidad de agua, vitaminas y minerales. A diferencia del mantecado que contiene leche, el sorbete se prepara a base de agua ofreciéndonos la ventaja de tener menor contenido de azúcares, grasas y calorías.

¿Cómo lo preparamos? Vamos a utilizar frutas que se caracterizan por su bajo contenido calórico.

Melón de Agua o Sandía- como lo indica su nombre, más de un 90% consiste de agua. Su color rojo se debe a un pigmento conocido como licopeno, el cual es también es un antioxidante que protege nuestras células. Además es rico en vitamina C para el sistema inmune, vitamina A (en forma de carotenos) para la vista y potasio, mineral importante para la función muscular y ayudar a aminorar los efectos perjudiciales del sodio.

Melón Cantaloup– tiene una cáscara rugosa pero es jugoso por su alto contenido de agua como el resto de los melones. De igual forma, tiene vitamina C, betacarotenos, potasio y vitaminas del complejo B.

Limón– es una de las frutas más bajas en carbohidratos y calorías por lo que se puede utilizar no solo para nuestros postres, sino para añadirla al agua en su forma natural. Tiene una duración prolongada (no se daña rápido) y su color puede variar entre verde y amarillo. Como es de saber, tiene un alto contenido de vitamina C que además de fortalecer nuestro sistema inmunológico, ayuda a la formación de colágeno.

La Fundación Española, (2017) señala “que las personas con ingestas elevadas de vitamina C tienen un menor riesgo de desarrollar otras enfermedades crónicas como enfermedad cardiovascular, cataratas o enfermedades neurodegenerativas”.